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Genial el toque de la cocina de Humo

El domingo pasado se nos ocurrió volver a Humo con motivo de nuestro tradicional almuerzo de fin de semana; somos una familia carnívora, así que toda la tropa se puso feliz cuando oyeron que nos dirigíamos hacia allí. Nos decidimos por la sucursal de Santa Rosa ya que no la conocíamos y quedaba cerca de un lugar de postres del que seguro, reseñaremos pronto.

El lugar está decorado rústico pero moderno y sentís, que estás llegando a un Smokehouse con el aroma de sus platillos circulando en el ambiente; una gran pared que funciona como marquesina anticipa que ahúman lento y suave; su menú, en una hoja grande de papel de empaque, llegó a nuestras manos de inmediato. Elegimos 4 ítems: cerdo jalado, pecho de res, pechuga de pavo y costillas San Luis, todos con diferentes acompañantes y antes de que nuestra mesera se retirara, sumamos a nuestra orden unos Sandwichitos 3 carnes.

La bebida fue llegando por goteo, algo que incomodó a todos, sobre todo porque los más pequeños de la familia quedaron al final, los platos llegaron juntos y el primero que llamó mi atención fue el pecho de res o brisket que ordenamos con elotes asados. Humo cocina sus carnes en barbacoa gringa con la técnica Low and Slow (lento y suave), que consiste en asar en la barbacoa a fuego lento por muchas horas las proteínas,  lo que permite (si se hace bien) carnes suaves, jugosas y tiernas, impregnadas de sabor a humo y este brisket estaba perfecto, el aroma ahumado era simplemente embriagante y con un sabor ahumado glorioso que complementaba perfecto con los elotes asados.

La siguiente bandeja que pasó por mi lugar fue el pavo, que ordenamos acompañado con ensalada de col; tenía cinco rebanadas de pechuga de pavo, la porción más que generosa sin duda, en Humo mejor ponen más y no menos, porque a simple vista teníamos mucho más de 8 onzas de pavo en la bandeja. El sabor a humo presente en cada bocado, se sentía deliciosa, pero creo que le faltaba un poco de jugosidad, la ensalada de col sobresaliente.

Luego llegó el turno de las costillas San Luis que ordenamos con puré de papas, nos sirvieron dos bastones de costilla (2 huesitos o mejor dicho huesotes) nuevamente, Humo hacia honor a su nombre y el sabor del humo de sentía en la carne, que además estaba suave, jugosa y condenadamente sabrosa. A cada plato que probaba confirmábamos que estábamos en el lugar perfecto.

El Pulled Pork (cerdo jalado) que ordenamos acompañado con ensalada de frijoles, fue el cuarto plato en el que puse la vista, éste, sin duda, es uno de los más consumidos y populares platos de la gastronomía americana. Primero, la porción en la bandeja era grande, bastante grande; la carne: una maravilla! Suave, jugosa, ahumada, este cuchito se deshacía en la boca, de muerte lenta cada bocado, la ensalada de frijoles contrastaba con el sabor de la carne, una experiencia que no queríamos que terminara. Lamentablemente mi capacidad estaba llegando a su límite y tuve que dejar esta bandeja, para poder probar el último plato que pedimos.

Así un poco diezmado, llegué a los Sándwichitos 3 carnes que pedimos con papas fritas, el aspecto de estos lustrosos pancitos era apetitoso. Yo, que estaba dando mis últimos halitos de vida en la mesa, decidí elegir una pieza al azar, debido a mi total imposibilidad de probarlos todos. Me salió uno de pulled pork, el resultado: sobresaliente! La combinación de pan, cuchito y salsa, increíble.

Humo pone en cada mesa 4 botes de salsa Barbacoa, las cuales amablemente te explican de qué se tratan al llevarte tus platos. Las salsas son: tradicional, chile, tamarindo y mostaza, cada uno por separado funciona muy bien con las carnes del menú de Humo; sin embargo, unas combinaciones vienen muy bien, tradicional con mostaza es una verdadera delicia con el brisket y tradicional con chile le viene como anillo en trompa de cuche al pulled pork, si me permiten la redundancia.

Humo no es un lugar elegante, es un Smokehouse, su menú es en papel de empaque, su platos son bandejas de aluminio, su comida es verdaderamente gloriosa, su carnes ahumadas son geniales, la técnica de su cocina es magistral, sus porciones son generosas, mejor más y no menos, el servicio es bueno y después del detalle de la bebida se repuso de inmediato (Karen nuestra mesera se mandó); sin duda, la pasamos bien alrededor de la mesa de Humo, por eso volveremos una y otra vez.

Red Fork otorga seis Tenedores Rojos a Humo por esta maravillosa experiencia de barbacoa sureña.

Para nuestros lectores que preguntan por los precios:

Pecho de res o brisquet $ 10.99

Cerdo Jalado o Pulled Pork $ 9.99

Pavo $ 9.99

Costilla San Luis $ 13.99

Sandwichitos 3 carnes  $ 9.50

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1 respuesta

  1. Odracir dice:

    Con solo ver las fotos no me dan ganas de ir , muy pobre de comida se ve. Deberian imitar al restaurante Flanigans.

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