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Nos fuimos a buscar a Frida en oriente

Frida en Oriente es restaurante de Multiplaza, ubicado en las cercanías de McDonald’s. Su propuesta es un poco rara: ellos ofrecen un menú que combina comida mexicana y comida oriental. El ingreso queda adentro del centro comercial, pero el restaurante está realmente afuera, en una terraza que da a un lado del mall. El lugar me gustó, y mucho. El decorado es interesante, orientado al adulto joven y un poco menos.

Nos recibió un mesero en la puerta. Después de dejarnos en la mesa y tomar nuestra orden de bebidas, nos explicó el menú y como andábamos con ganas de algún guacamolito decidimos irnos más por el lado mexicano. Elegimos, para empezar, una sopa de tortillas y unos calamares empanizados. Y, para cenar, unos tacos, un burrito y una quesadilla.

Lo primero que llegó a la mesa fue la sopa de tortilla. Sirven un bol de sopa adornado con limón, sirven aparte las tiras de tortilla frita y un chirmol. La presentación no estaba mal, pero en el sabor nos quedaron mal: un poco desabrida. El sabor dominante era el de la crema, no correspondía a la imagen que nos habíamos hecho del lugar, ni a la presentación del plato.


Pasamos a los calamares fritos. Frida en Oriente sirve sus calamares empanizados, rociados con cilantro y con una fuente de aderezo chipotle al centro. La presentación, ni fu ni fa, y como estábamos algo decepcionados por la sopa, tomamos los calamares algo sin ganas. Gran, pero gran error. Los calamares estaban perfectos, el empanizado crocante y los calamares suaves al centro, el aderezo de chipople con un picante moderado y ese sabor ahumado tan necesario en estos casos. Un 10 sin discusión para la cocina.


Con el extraordinario plato de calamares recuperamos nuestra emoción y apetito y recibimos con una gran sonrisa los platos de fondo. Empecé con las quesadillas. Frida las sirve en tortilla de maíz rellena con un mix de queso y res adobado. Las acompaña con chirmol, guacamole, aderezo chipotle y tocino. Simplemente, increíbles. ¡Por Dios Santísimo que estaban deliciosas! Llegaron calientes y el sabor del relleno, perfecto. Definitivamente, el mejor plato de la noche.


Luego, pasé al burrito, que rellenan de arroz, queso, crema chipotle, carne, aguacate, chirmol, cebolla curtida y granos de maíz. Con ese mix de queso, este burrito prometía, el tamaño era definitivamente generoso. Pero, francamente, decepcionó a la afición alrededor de la mesa. La carne, practicamente ausente del relleno. Y el guacamole, casi “0”. Nos dejó un poco descolocados porque sentíamos que la comida iba mejorando con cada plato y definitivamente sentimos el bajón.


Los últimos fueron los tacos de cochinita pibil (3), en tortilla de maíz con chirmol, maíz dulce, guacamole, cebolla curtida y aderezo de cilantro. Ya no teníamos tanta hambre, pero con los tacos en la mesa había que proceder. La mera verdad, ¡qué acierto hincarles el diente a estos tacos! Bien llenos de carne, la cebolla curtida de muerte lenta y la proporción de chirmol y guacamol es ideal. Los sabores, bien combinados. Cerramos nuestra experiencia con una genialidad de la cocina.


La experiencia en Frida en Oriente fue verdaderamente variada: un par de platos muy malos, y tres platos súper buenos, especialmente los tacos y la quesadilla con los que, desde ese día, estoy pensando constantemente repetir.

El servicio, 10, y el lugar, excelente. Red Fork otorga a Frida en Oriente cuatro Tenedores Rojos en esta visita.

Para los lectores que preguntan por los precios:

Calamares fritos: $9.00

Sopa de tortilla $ 7.00

Tacos de cochinita pibil $ 7.00

Burrito $ 9.00

Quesadilla $ 7.00

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