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Pupusas, on another level.

Como buen salvadoreño amo comer pupusas, creo que casi todos los que lean este artículo aman las pupusas o, por lo menos, están familiarizados con ellas, pero en lo que se refiere a creatividad, la pupusa tiene sus propias fronteras tácitas; podemos ser creativos con ellas pero siempre es: ¿Qué ponemos adentro?¿Y si la hacemos más grande? (No puedo con el término “pupusa loca”) Y, aunque en mi opinión, siempre ha sido un “hit or miss” siempre pensé que una pupusa podía trascender más. Y es aquí donde este pequeño local cerca del USC en el centro de Los Angeles entra en escena. Ellos entienden el “Think out of the box” o en este caso “Think out of the pupusa”.

En Los Angeles, no es de sorprenderse ver pupuserías y la verdad es, que ninguna me ha hecho pensar que ésta iba a ser mi pupusería como había ocurrido unas veces en El Salvador, un pequeño saludo a La Paciencia II de Antiguo… Volvamos a LA, la semana pasada conocí a un salvadoreño que me enseñó el Instagram de este restaurante @lapupusadtla. Vi fotos de la comida que sirven, de cómo ellos estaban elevando la comida salvadoreña (que ya está pecando de ser antigua) a un nivel más popular, la manera en que presentan la comida, el lenguaje, los colores, las influencias. Todo es mas amigable pero no para mí, ni para mi papá o a mi abuelita, sino para gente de otros países, que es exactamente la gente que querés atraer en Los Angeles, porque aparte de los salvadoreños, aquí están el resto de los compatriotas del mundo y todos quieren probar algo diferente.

Pero eso no es todo, ellos también tienen y crean un gran sentido de comunidad alrededor de El Salvador, tienen productos para vender, camisetas, etc., ustedes saben, cositas que uno no se puede resistir a comprar. Aún mas sorprendente, ellos tienen programas que apoyan a los niños en El Salvador, hacen campañas con otras marcas y personalidades de El Salvador para poder recolectar equipo deportivo de fútbol (casi escribo soccer). Cuando me di cuenta de esto, supe que tenía que ir a visitarlos lo más pronto posible, aquí les cuento me fue.

El lugar queda entre la Washington y Union, calles grandes en Los Angeles, no te podés perder. El local es pequeño y básico; no hay que esperar más. No se necesita más.

El lugar es de lo más cálido. Te recibe el propietario siempre al frente de la casa con una gran sonrisa. El Menú tiene todos los elementos que hacen un sólido restaurante salvadoreño, pero no vinimos a eso; queremos que el chef tome el control de nuestra cena. Llamémosle un Omakase Salvadoreño, si?

Okay, empezamos las boquitas. Nachos Platanitos, que es bastante descriptivo en sí pero aquí les va: son platanitos fritos, con curtidito y vegetalitos picados sobre todo, super básico, super limpio, extremadamente bien ejecutado y perfecto para abrir el apetito. La única pregunta era porque no TODOS los restaurantes tienen esto disponible. Seguimos con otra especie de nachos, solo que estos están hechos de la auténticas tortillas salvadoreñas hechas a mano, cortadas y fritas. Pollito fue la proteína que escogimos; se le suman queso, crema y salsa de aguacate para terminar estos nachos que de no ser más prudente me los como todos. Así que con respecto a las entradas tenemos un plato básico, pero estelar y un remix de un clásico mexicano, pero que La Pupusa ha reclamado como propio. Empezamos fuerte.

Ahora vamos a los platos estrella: La Mañanera y La Mexicana. La primera, es una pupusa de lo que uno quiera, uno escoge de los clásicas opciones. Y sobre ella curtido y dos huevos estrellados con salsa de tomate… a la huevo ranchero y para terminar con queso en polvo. Entre La Mexicana y La Mañanera ésta es mi favorita porque cuando uno prueba todos los elementos en un solo bocado. Todo tiene sentido, todo se complementa y termina siendo verdaderamente una joya. Qué cosa más deliciosa. Éste es sin lugar a dudas uno de los mejores platos de comida que he probado y con raíces salvadoreñas.

¿Qué podemos decir de La Mexicana? Aquí los sabores mexicanos predominan, todos los elementos que tu esperas están aquí; yo escogí carne al pastor, por supuesto, cremita y salsa de aguacate hacen su aparición estelar y todo super rico. Ahora, cuando la pupusa entra al ruedo aquí se hace toda la diferencia. Que buen mix, aquí es donde el choque cultural sale ganando. La Mañanera es mi favorita, pero La Mexicana es una bestia. Las estrellas del show se han hecho presentes y han dejado claro que La Pupusa DTLA toma El Salvador y no tiene miedo de mezclar otros países en los platos. Me contaron que también incluyen noodles japoneses en su sopa de chorizo, ¿Por qué no me dijeron antes? Nos va a tocará regresar.

Ahora, a los postres.

Realmente no me esperé más que una semita con sorbete, que casualmente tenían, pero el chef nos trajo un postre donde la estrella es el plátano, sí, plátanos que están bañados en buttermilk y después fritos, servidos con una bola de sorbete, chorritos de caramelo y azúcar pulverizada. Déjenme decirles que ésta fue la sorpresa de la visita, no puedo imaginar algo que ejemplifique mejor lo que quiero decirles, tomar las cosas con las que crecimos, con las que nos identificamos y nos sentimos en casa; llevarlas a lugares donde otra gente ajena a nuestro historia se sientan atraídas a ella.

 

 

Yo a este punto ya no podía comer más pero el chef se acercó a nuestra mesa y nos contó que sus lugares favoritos cuando visita El Salvador es el Pops y que le encanta la Vaca Negra y que también habían otros sabores, así que él tomó nieve de frutas, una kolashampán y se hizo un float. Así de sencillo. Qué les puedo decir? Esto es pura azúcar. No puedo dejar de probarlo. Los sabores de la nieve brillan en el fondo mientras uno bebe una Kolashampán. Tenía dos años de no tomarme una. Gracias.

En resumen amigos, éste es el fruto de El Salvador, gente que se enorgullece de ser Salvadoreños, que viven en una de las ciudades mas diversas del mundo y presentan su oferta a un público global, trabajan duro por mantener una comunidad latina y salvadoreña fuerte, no pudiera estar yo más orgulloso de su trabajo y sin duda, son un ejemplo a seguir. Así que esto es lo que les pido a ustedes, si tienen familia en Los Angeles (y la tienen) díganles que vayan a visitarlos, no se pueden arrepentir. Si visitan Los Angeles (y lo van a visitar) vengan a comer aquí y va a valer la pena. También compartan este artículo ¿Cuántas veces han pedido un salvadoreño o familia salvadoreña que sean así de ejemplares? Aquí lo tienen. Que todo el mundo se entere!.

Red Fork otorga 6 Tenedores Rojos en esta visita a La Pupusa, definitivamente haré todo lo posible para volver siempre.

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