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Gran parrilla en el Señor Gaucho

Revisando el Instagram, me encontré con la publicidad de @srgauchosv que ofrecía lechón asado al estilo argentino. Debo decir, que la imagen que acompañaba la publicidad era más que tentadora para un amante del cuchito; el sitio era el nuevo local que el Señor Gaucho abrió hace un par de semanas en el bulevar de El Hipódromo, así que decidí visitarlo a la menor oportunidad.

Llegué para almorzar en día de semana, el lugar queda a unos 150 metros del redondel Italia, tiene poco parqueo y, lo primero que ves al bajar del carro, es un cuarto con vitrina en donde exhiben la más espectacular parrilla en donde cocinan sus cortes de carne. El restaurante ocupa todo el interior de la casa, el salón principal en forma de hexágono tiene al centro un bar de ensaladas con más de 24 opciones y unas 10 mesas alrededor; afuera, en los jardines, tiene unas 20 mesas más y además cuenta con privados, imagino que para evento de empresa.

Parrilla a la entrada de Señor Guacho

Nos acomodamos en un mesa y antes de ordenar, llegó nuestro mesero con un consomé para cada uno en la mesa, nos dejaron el menú y de inmediato preguntamos por el lechoncito; quien nos atendía nos explicó que el lechón era un plato de fin de semana (y era cierto, lo corroboré en el Instagram y allí lo decía claramente), estando en el puesto y cada quien con su consomé nos dispusimos a buscar otra opción de su menú.

Terraza de Señor Guacho

Elegimos para picar, así como de emergencia una Provoleta Señor Gaucho y como platos de fondo, un corte de entraña a punto, un costillar de cerdo y una lengua a la parrilla; al terminar de ordenar, nos dejaron en la mesa un plato ovalado con algunas salsas para la comida (chilmoles, chimichurris, salsa jalapeña y limón); una copa con mayonesa a la provenzal y unos palitos de pan para picar. La provenzal es una especie de aderezo entre un alioli y una mayonesa, el toque de ajo y la consistencia cremosa de ésta eran perfectas, deliciosa.

Bandejas de aderezos de Señor Gaucho

Llegó la provoleta; extrañé en el aspecto esa pequeña costra que deja la parrilla en el queso, pero el aspecto y el aroma en general eran de venga venga, la provoleta cubre un trozo de morrón asado y algunas julianas de cebolla caramelizadas, el queso llegó caliente y estaba bien derretido, el sabor dulce de la cebolla le daba un contraste en el sabor que explotaba en el paladar. Lo único que lo sirven con palitos y creo que necesita un pancito para perfeccionar la experiencia, igual ordenamos y nos lo llevaron de inmediato, caliente y con ajo, un 10 para la provoleta.

Provoleta Señor Gaucho

El mesero llegó con platitos para el bar de ensalada, nos comentó que cada plato principal incluía una visita al bar de ensalada, nos levantamos y pudimos ver que tenían varias opciones interesantes desde ensaladas elaboradas hasta frutas pasando por frijoles, huevos, requesón y elotes.

Bar de ensalada de Señor Gaucho

Llegó el esperado turno de los platos de fondo. Inicié con la entraña, los platos además de la visita al bar de ensalada incluyen dos acompañantes, nuestra entraña venía con chorizo argentino, queso asado y vegetales a la parrilla; creo que el emplatado debe mejorar, pero la suavidad, el sabor y el punto de cocción de la entraña eran perfectos, cada parte era rosada y jugosa, el chorizo también en su punto, totalmente repetible.

Entraña de Señor Gaucho

Pasé a la lengua asada: esto no es muy común en el menú de ningún sitio por estos lares, la lengua de res evoca la casa de mi abuela, ella acostumbraba prepararla ahogada en salsa marinara, estoy seguro que ella se hubiera apuntado feliz a degustar este plato; igual el aspecto del emplatado puede mejorar, pero al primer bocado reconocí la calidad del parrillero, la lengua estaba suave, la textura era la esperada y perfectamente cocinada, una gran idea si se quiere comer algo distinto.

Lengua asada de Señor Gaucho

Por último, dejé el costillar de cerdo, elegimos un corte de 12 onzas, que se veía más que generoso y apetitoso, venía en una sola pieza y el exterior estaba perfectamente caramelizado y se eran visibles los rasgos característicos de la parrilla; estaba más que satisfecho cuando llegué a este plato, aun así no quería dejar de comer, su sabor era delicioso, suave al centro de la carne y especiado en el exterior y la costillita estaba jugosa: nuevamente perfecta.

Costillar de Cerdo de Señor Guacho

Las porciones generosas, el consomé, el bar de ensalada y la provoleta completaron la misión y decidimos saltar los postres, aunque todo estaba rico no podíamos más. El nuevo local de Señor Gaucho es espectacular, amplio, moderno y bien montado, sin duda le hará falta parqueo, los emplatados necesitan mejorar; como bien dicen, la comida entra por los ojos, los sabores por su parte son sobresalientes, los puntos de cocción de su parrilla perfectos y sus carnes de primera, un lugar que tendremos en nuestra lista de favoritos.

Red Fork otorga 6 Tenedores Rojos al Señor Gaucho de San Benito y nos retiramos planeando volver en fin de semana para probar el lechoncito y repetir la mesa con el gran trabajo de la parrilla de la casa.

Para los que preguntan por los precios y la ubicación:

Provoleta Señor Gaucho $ 9.50
Entraña $ 17.00
12 onzas de costillar de cerdo $ 14.95
Lengua a la parrilla $12.50

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