Cocinando a puros Cachivaches

Después de reseñar sobre algunos lugares con otras vistas quisimos variar y decidimos iniciar en la carretera que nos lleva de Huizúcar a Los Planes de Renderos y paramos en Cachivaches, un restaurante del cual reseñamos hace un lustro y consideramos que era tiempo de volver.

El sitio ha cambiado mucho, de la casa con engramado ha pasado a dar espacio a más mesas, pero la naturaleza que rodea el sitio y la fabulosa vista de San Salvador, siguen siendo los grandes protagonistas del lugar, así que terminamos de entrar. Aun faltaban unos minutos para las 12:00, estaba solo y pudimos elegir una mesa en la orilla para disfrutar de la vista mientras comíamos, ordenamos un par de Supremas y nos dispusimos a revisar el menú.

Foto aérea de Cachivaches encontrada en la red

Con nuestras bebidas, llegó una cortesía de chips de yuca y plátano con salsa picante de chiles secos y escabeche picante de cebolla Zanahoria y jalapeño. Los chips bien tronaditos, nos dieron tiempo de ir viendo el menú, nos fuimos por un cóctel de camarones, una paella, una pasta y una carnita.

Lo primero que aterrizó en la mesa fue el Cóctel de Camarones a la Griega, que la cocina prepara con aceite de oliva, tomates pelados, aceitunas negras y verdes y una porción camarones, más que generosa; el sabor del cóctel es suave, alejado de esos ceviches ácidos que ocultan el sabor de los mariscos, los camarones estaban crocantitos en su punto, un 10 para este entrante que auguraba una buena mesa.

Después, llegó a la mesa la paella y la Pasta a la Carbonara con pollo, servida en una fuente de buen tamaño con trocitos de tocino y fajitas de pechuga de pollo, un platillo bastante bien logrado, servido con abundancia en donde los sabores del queso y el tocino se destacan en el paladar, seguíamos a buen paso.

La Punta Jalapeña que sirven con su salsa, vegetales y papa con mantequilla, de buen tamaño por cierto, lo que parece ser parte del estilo de la cocina, ya que no recibimos platos pequeños. Lo ordenamos término medio y llegó perfecto, en su punto, con el centro rosado y muy jugoso, la salsa de buen sabor, pero sin duda, requería una consistencia más untuosa que extrañamos en el plato.

Pasamos a la Paella: este plato fue el más cholo de los recibidos, con langosta, calamares, camarones, pescado, camaroncillos, mejillones y almejas, lo sirven en un plato alargado que rebosa comida, pero como siempre tomamos un par de minutos para la foto, debo confesar que el arroz seguía bien calientito cuando lo probamos y el sabor era una bomba, absolutamente delicioso.

Estábamos terminando de almorzar, muy bien comidos, cuando decidimos sacar el estómago de reserva y ordenamos como postres dos típicos: una torreja y plátanos en gloria y para rematar, un cardenalito.

Todo los platillos de Cachivaches tenían un buen sabor y sus porciones, son más que generosas, todo bien cercano a lo conocido como confort food, comida de buen sabor, preparada de acuerdo a la tradición culinaria local. Red Fork otorga 5 tenedores rojos a Cachivaches en esta visita; si quieren un lugar agradable a tiro de piedra de San Salvador, con una vista inmejorable, no dejen de venir aquí.

Para los que preguntan precios y ubicación

Punta jalapeña $18
Pasta Carbonara $ 14
Paella $ 16
Cóctel a la griega $12.00
Punta jalapeña $18
Pasta Marinara $ 14
Paella $ 16

3 comentarios en «Cocinando a puros Cachivaches»

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