Otro nivel i4tavolini

Ya hace algún tiempo el reconocido chef italiano Roberto Sartogo, fundador de Il Bongustaio y exjuez de Top Chef El Salvador, abrió i4tovolini, un pequeño restaurante que solo opera con reservas y que en opinión de muchos, valía la pena visitar, así que con un grupo de buenos amigos nos alistamos al cometido.

Al restaurante solo se puede ir con reserva previa y, al ser un lugar pequeño, debe hacerse un depósito de $10.00 por persona para dejar la reserva en firme; dicho eso hicimos la reserva, el depósito y la noche acordada buscamos i4tavolini en wase y dejamos que el celular nos llevara, empezando la carretera de Los Planes de Renderos, nos desvió en la primer entrada a la derecha (creo que es la colonia California) y 50 metros después llegas a un tope en una bifurcación en “T” al frente de la entrada de una especie de finca. Ojo es algo oscuro, pero es totalmente seguro.

Ojo: Esta foto fue tomada de día aprovechando la pasada en una subida posterior a Los Planes de Renderos

El vigilante de la propiedad te explica cómo llegar y entras con tu vehículo a la calle interna, una callecita delgada que corre entre un bosquesito apenas iluminado; me encantó porque le da un aire de misticismo a la visita que, desde la entrada va siendo íntimo, algo personal como que vas de visita a la casa de un amigo, pasas un par de entradas hasta que llegas a la casa del restaurante.

I4tavolini se traduce del italiano al español como “Las 4 Mesas”, así que desde el nombre ya sabes más o menos qué esperar; la casa donde el restaurante opera es por decir poco es bella, pues la arquitectura parece ser de finales de los 1800s o principios de los 1900s, es un pasillo amplio con 4 mesas y un anexo con una mesa más, esta vez redonda como para reservas de unas 10 personas. La primera impresión es buena y la decoración es propia de una casa familiar, francamente bastante más bonito de cómo lo imaginé.

En la mesa nos recibió alguien que por su trato podría ser la esposa del chef y, después de ofrecernos la bebida y de darnos tiempo de conversar un rato, apareció el chef Sartogo empujando una pizarra de tiza con el menú disponible para ese día; en cada plato un paréntesis con un número que según nos explicó eran las unidades de cada plato que tenía disponible, es decir con cada pedido esos números van bajando, inmediatamente después comenzó a explicarnos ítem por ítem qué era cada plato y cómo se preparaba, nos dejó la pizarra un rato para que pensáramos y unos 5 minutos después llegó otra persona a tomarnos la orden. Luego de un tiempo prudencial, las entradas empezaron a llegar.

Ojo, aclaración necesaria: las fotos no hacen honor al aspecto de los platos, la luz no nos ayudó esa noche, empezamos por la Burratina con tomate al forno, cuatro rebanadas de tomate con arúgula fresca y un burrada mediana al centro, el tomate medio deshidratado y rostizado tenía una consistencia cremocita y su sabor, potenciado al máximo en el horno, combinaba delicioso con el mozzarella y la crema de la burrata.

La segunda entrada fue Cozze a la Tarantina (mejillones), este plato originario de la ciudad costera de Taranto es casi un caldo de tomate, vino, blanco y especias rebosante de mejillones, un plato con cara de venga venga que rebasó las expectativas de la mesa, el sabor de la salsa era suave, pero te dejaba picado y todos terminamos agarrando focaccia para chuponear un poquito del plato.

Carpaccio de pesce fresco, éste de aspecto más sencillo fue el plato que menos impresionó a todos en la mesa, seguro por un sabor muy suave que palidecía aún más al lado de las otras entradas que le acompañaban.

El Spaghetti de polpo alla olive, es una pasta que estaba al dente y tenía un aspecto bastante sencillo, pero su sabor delicado a aceituna y el punto de suavidad del pulpo lo elevaron para todos; el pulpo estaba suave y el sabor de las aceitunas sutil pero firme, como única salsa aceite de oliva, francamente te transportas al viejo continente con este plato.

Bistecca alla Fiorentina, llegó en una tabla y sin más adornos que su impresionante aspecto, este filete es un corte de 4 cm de alto (t-bone steak) que viene de la tradición de la familia Medici, que solía celebrar la fiesta de San Lorenzo, sirviendo a los nobles de la ciudad este particular corte de carne, la versión de i4tavolini, estaba en su punto de cocción ambos lados el lomo (entrecot) y el lomo de aguja estaban perfectos suaves y jugosos, ideal espécimen para una gran cena.

Por último, pasé a el Tonno a la Griglia, este plato era un filete de poco menos de un centímetro marcado en cuadros, el atún jugoso y apenas cocinado por unos segundos de cada lado, al cocinarlo por tan poco tiempo por lado el filete conserva el sabor fresco característico del atún; este platillo tal y como nos dijeron necesita un acompañante y para eso ordenamos papas al romero y espinaca.

El lugar es elegante, pero definitivamente relajado, es un sitio para llegar con tiempo y con ganas de conversar, el ambiente es bastante agradable y los minutos de espera que pueden alargarse se pasan rápido, la experiencia es diferente a cualquier sitio del país y la calidad de la cocina es innegable, es un sitio en donde se reconoce la calidad de los ingredientes desde el primer bocado. Red Fork otorga 7 Tenedores Rojos en esta visita a i4tavolini.

A quienes se preguntan los precios: Tonno a la Griglia 26, Burratina con tomate al forno 17, Spaghetti de polpo alla olive 21.50, Carpaccio de pesce fresco 17, Cozze a la Tarantina 21 y Bistecca alla Fiorentina 55.

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