Ouvo pasta el Marina del Rey

Dejando atrás el Burger challenge y con el deseo de crear contenido diferente, decidimos hacer nuestro primer fudtur fuera de El Salvador y elegimos como destino la ciudad de Los Ángeles ✈️ indagando antes de salir sobre restaurantes que aparecieran en la Guía Michelín, ya sea con Bib Gourmand o con estrellas ⭐️ y además de otros lugares que ya teníamos en el radar.

Aterrizamos ✈️ en Los Ángeles pasadas las 12 del mediodía y, después de una interminable fila de migración, salimos pasadas las 2:30 pm, ya con un filo de esos que aprietan el estómago a la espalda. Así que pasamos de emergencia a Pasta Uovo en Marina del Rey (pasta al huevo en italiano); decidimos usar este sitio de trinchera y planificar desde aquí la mejor estrategia de ataque de los restaurantes que queríamos incluir en esta pequeña gira y, cómo teníamos poco tiempo, elegimos un menú de degustación para dos personas llamado The Regional, que consiste en un entrante para compatir, 3 platos pequeños de pasta y un postre para compartir.

Cómo solo estaríamos cuatro días en esa bella ciudad, teníamos que elegir bien los restaurantes a los que íbamos a ir; leí que Michelín llegó a LA hace cuatro años y aunque parezca increíble, aún no hay restaurantes con 3 Estrellas Michelin en esta ciudad, así que elegimos con un criterio más de curiosidad y nos pareció indispensable visitar el Gucci Ostería de Massimo Bottura, también el Gwen Steakhouse 🐄 del icónico chef Curtís Stone, ambos con estrella y un sitio mexicano muy de moda en LA llamado Villa,s Tacos y Dae Rae Oak, un restaurante coreano en el centro de la ciudad, estos dos con Bib Gourmand en la famosa Guía Michelin.

Terminamos nuestra ruta y aterrizó en la mesa la Battuta di Carne 🥩, una especie de tartare cortado a mano de carne de res 🐮 alimentada 100% con pesto, aderezada con limón y aceite oliva, salpicada con pequeños rulos de queso parmigiano reggiano añejo 24 meses; ordené pancito 🥖 y me sorprendió saber que no tenían, así que metimos de una el tenedor 🍴 a una carne 🥩, es filete de wagyū 🐮 americano, estaba suave y magra con un sabor delicado que se cortaba con el tono sutil del ácido del limón amarillo 🍋, y el terreo y picante 🔥 de la pimienta recién molida, el parmesano 🧀 con su dominante sabor umami cerraba el retrogusto en cada bocado.

Esperamos la pasta 🍝 con emoción, porque el restaurante que elegimos asegura traer pasta fresca desde Bolonia Italia 🇮🇹 a sus mesas todos los días por avión ✈️, así que pusimos la vara más alta y aprovechamos un segundo para disfrutar la vista de la Marina, ya que estábamos justamente al frente de un embarcadero de yates de menos de 20 metros de eslora, que servía como paisaje de compañía a la mesa.

Llegó el Ragú, un plato de tagliatelle 🍝 con boloñesa de res 🐄 y cerdo 🐖 receta original de la Antica Trattoria della Gigina de Bolonia, la pasta delgada y en su punto; la carnita a la boloñesa si bien es cierto estaba rica, nos quedó un poco a deber porque aunque seguramente habían seguido la receta original le faltaba un poquito de sazón, más ponch, como el que se espera de esta carnita.

Después, llegó a la mesa el Tortellini en Crema di Parmigiano, estos pequeños rellenitos de carne 🥩 de cerdo 🐖 estaban absolutamente perfectos, la salsa suave inspirada en la receta de la Antica Osteria de Mirasole de Bolonia; es una fiesta 🎉 en la boca, deliciosa.

Después llegó la Amatriciana: un plato de 🍝 tonnarelli, con tomates 🍅 importados de Bacilicata, queso 🧀 Pecorino Romano DOP (denominación de origen protegida), guanciale 🐷 y chile 🌶, este plato era simplemente perfecto, la pasta es una especie de espagueti cortado en guitarra, de ahí su forma cuadrada, estaba en su punto, la salsa cremosa, espesa y picante era perfecta y el guanciale (una especie de panceta elaborada con cachete de cerdo) dejaba gloriosos tropezones crujiente llenos de sabor y grasita en cada bocado. Querías un segundo plato ya.

Así llegó el turno del postre, un vasito de Tiramisu al Cucchiaio (a la cuchara 🥄); es decir, un postre en vaso para cucharear, el sabor a café y licor de almendra es suave y queda perfecto con el mascarpone pero la textura es un poco líquida, hubiera preferido algo más cremoso.

En fin, la experiencia fue más que interesante en Pasta Ouvo, el restaurante no es lujoso pero el sitio que tiene en la marina es privilegiado y la brisa entra fresca desde el Pacífico; la pasta es sin duda inmejorable, ajustando el modo Red Fork a USA en donde los ingredientes y procesos están favorecidos por el mercado, le otorgamos 5 Tenedores Rojos a Pasta Oubo en esta visita.

Si tienen interés por el precio, ordenamos dos menus degustación de costaban $35.00 cada uno.

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