Los Nominados a Restaurante Destino 2024

Capt. Cook.

Es un emprendimiento iniciado por René Ávalos en 2017, dedicado a la pesca de Atún, Pez Espada, Marlín, Dorado y Robalo, utilizando técnicas ecológicas de pesca, cuidando la cadena de frío, fomentando el comercio justo con las tripulaciones y desarrollando programas de responsabilidad social en comunidades de la costa.

Sus principales clientes fueron restaurantes y hoteles que decidieron probar los productos e incluirlos en sus platos de menú. En 2020, con la cuarentena y el cierre total de los restaurantes, se inicia un proyecto de venta de ceviches con servicio de entrega a domicilio y un restaurante clandestino en el apartamento de René llamado Cluster Nights, cuyo menú fue diseñado por cocineros amigos y al cual se tenía acceso por reservas a través de Instagram.

Al finalizar la cuarentena, con ayuda de Mario Chinchilla, se enfocaron en eventos pop up en la playa y en la ciudad; en febrero de 2021, fueron invitados a participar como proyecto pop up en un festival de arte en Playa el Tunco y, motivados por su pasión al mar y al surf, Mario y René, deciden asociarse y abrir un pequeño local en la playa, proyecto que apertura en Agosto de 2022 en playa El Tunco.

Hoy por hoy, es un pequeño restaurante, cuyos platos poseen influencia internacional e identidad salvadoreña y se disfruta de una propuesta gastronómica que involucra la presencia de ingredientes locales, la atención del equipo de trabajo, las conversaciones y anécdotas de Mario y René y sin faltar la sorprendente selección musical de sus playlist.

Nan tal

Comenzó como un bistro del restaurante del Hotel Palo Verde, un emprendimiento familiar que inició como hotel en 2017. Palo Verde tiene un enfoque en la sostenibilidad integral con tres grandes intereses: el ambiental, el social y el económico, por esa razón dan prioridad a las personas de la localidad y prefieren productores cercanos de materias primas amigables con el medio ambiente.

Con sus tres intereses y con el deseo de tener restaurante con identidad propia recurrieron al nahuat, así que su nombre Nan Tal proviene de dos vocablos indígenas: Nan que significa Madre y Tal que significa tierra, con esa idea intentan desarrollar buenas prácticas con el ambiente y como ejemplo no usan plástico de un uso o papel aluminio y además, tienen entregas diarias para tener la gran mayoría de sus productos frescos.

La práctica de solo usar productos frescos y de la zona se combina con la filosofía de la cocina de aprovechamiento, sus mermas son mínimas y sus recetas fueron pensadas para aprovechar todas las partes de la materia prima que reciben, lo que reduce o desaparece la merma, aun así, la que queda es usada como compotaje, sus recetas priman los ingredientes y recetas locales.

El menú fue diseñado por la Chef Raquel Iglesias quien trabajó el menú pensando en comenzar desde la base, en su cocina prácticamente no entra nada envasado o producido industrialmente, ellos elaboran desde su ketchup, salsa y fondos y desde su relanzamiento hace un poco más de un año los foodies del país comentan su buena experiencia con sus enchiladas de pescado, los camarones cihuatan, el pulpo con rub de chiles secos, las tostadas a la francesa con horchata y sus sorbertes artesanales, especialmente el de plátano con cardamomo y el de chocolate de tablilla con jengibre.

Piccolo Giardino

Es un restaurante con más de 12 años que funciona en Ataco, está un poco escondido y sus clientes se van sumando por recomendación, es decir, de boca en boca; su especialidad son las pizzas en horno de leña, las pastas frescas y la pastelería, es el emprendimiento de los Piatti, Carolina y Claudio.

Claudio Piatti, un electricista y trotamundos que en su tiempos libres ayudaba en los restaurantes italianos de su familia, tenía planes de hacer un recorrido completo por América Latina, desde México a la Argentina y en su viaje llegó a El Salvador y visitó El Tunco, allí por amigos en común conoció a Carolina, una nutricionista salvadoreña que lo flechó de una, casualmente ambos tenían el interés de entrar al mundo de la gastronomía y decidieron juntar sus fuerzas para ello, Carolina se metió a estudiar cocina en APAC mientras buscaban un buen lugar en el interior del país.

Siempre se imaginaron un sitio con vegetación por lo que buscaron un lugar baldío en Ataco; Claudio pasó más de un año plantando y cuidando su jardín mientras Carolina terminaba su carrera en artes culinarias, cuando el jardín estuvo listo montaron una pérgola y diseñaron un menú alrededor de la gastronomía italiana con un horno de leña artesanal, buscaron personal de la zona, lo capacitaron y después abrieron su jardín al publico.

Piccolo Giardino se traduce al español como jardincito, la diferencia te golpea de inmediato ya que la vegetación crea un microclima más fresco y lo sentís al nomas entrar, en el acceso te encontras una pizarra con los postres del día, además tienen un pequeño huerto con arúgula, chiles, albahaca y romero de donde se proveen varias hierbas a la cocina, el horno es completamente artesanal y su cocina va desde cero, las pastas, las pizzas y los postres no dejan de salir de su cocina, aunque por estar en un sitio de fin de semana abren de jueves a domingo.

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